De la depresión SE SALE, lo prometo

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Y por fin, este mes he tenido mi última cita con la psicóloga, después de una dura lucha con uñas y dientes el fantasma de la depresión postparto se ha ido y parece que esta vez definitivamente. Y ahora estoy preparada para contároslo, para gritarlo y compartirlo con vosotras, porque es algo duro, muy duro, rodeado de estigmas y tabúes sociales que hoy mismo voy a romper a golpe de palabras, para que otras mujeres, madres y valientes puedan leerme, sentirse apoyadas, comprendidas y sepan que no están solas en la lucha, y a vosotras, si estáis en medio del tormento, os voy a decir algo “prometo que de esto SE SALE, y volverás a ser la de siempre”, y hoy os voy a contar como lo hice yo.

No me preguntéis en que momento empezó mi depresión porque la verdad no lo tengo claro. Cuando di a luz, todo fue aparentemente bien, parto mediante cesárea, que aunque no era lo que yo quería y tenía en mente tubo que ser así, y por suerte todo salió bien (ya os lo conté aquí). A los 5 días me dieron el alta, feliz, con algo de dolor aun, pero contenta, aunque al llegar a casa algo cambió y empecé a sentir unas intensas ganas de llorar por todo, miedo, y lo único que quería era estar sola con mi bebé, lloraba y lloraba por cada mínima cosa, estaba pasando por el famoso “baby blues”, que por suerte ya había leído sobre él y no me preocupé. Esto pasó a los pocos días y volví a la “normalidad”, lo pongo entre comillas porque cuando eres madre por primera vez ya no sabes lo que es “normal” y lo que no.

Pasaron los 3 primeros meses, Mateo era un niño que no dormía más de 2 horas seguidas y tardaba otro tanto en volverse a dormir, tiempo que pasaba paseando con él en brazos por los pasillos, llegaba la noche y yo “tenía miedo a dormirme”, a justo coger el sueño, que se despertara y volver a empezar, consecuencia, llegué a pasarme 48 horas sin dormir, porque estaba sola, con un padre que trabajaba todo el día y viajaba, mi madre también trabajaba todo el día y no tenía de quien echar mano para descansar. Esto me envolvió en un ambiente de desesperación , cuando no conseguía calmar su llanto acababa llorando yo también, de cansancio, de sueño. Vivía cansada y desesperada. A esto sumarle, que como yo no traía ingresos a casa me autoimpuse las labores del hogar para mi sola, nunca pedía ayuda a nadie y siempre procuraba que el que descansaba fuera el papá ya que era el que trabajaba fuera, por que ¿si otras madres pueden yo porque no? ¡¡error mujeres!!. Puede que aquí empezara todo…o puede que no… porque nunca viví antes ni una maternidad ni una depresión.

Por suerte, todo empezó a cambiar y dormía más, 3 horas seguidas y se volvía a dormir rápido, yo descansaba mucho más, pero en cambio no conseguía volver a ser la que era antes de ser madre, pero pensé que “era normal” nuevamente. Antes me reía constantemente, tenía muchísimo sentido del humor, era una despistada que se reía de sus propios despistes, adoraba quedar con mis amigas, hacía mil actividades. Y de repente me convertí en una huraña, la gente me molestaba, incluso el papá, prefería estar siempre sola, las actividades de “ocio” eran como un trabajo para mi, no me apetecía hacer nada de lo que antes disfrutaba, mi único momento de “disfrute” era instagram quizás por que ahí encontré mi tribu, otras mamis que pasaban por situaciones parecidas, con las que podía compartir experiencias y no estar sola en esta maternidad que me estaba consumiendo por momentos,  ya que, de mis amigas yo era la única que era madre.

Esta situación no era constante, tenía días mejores y otros peores, semanas mejores y otras peores. De todo lo que os estoy contado nadie desconfiaba nada, porque sentirte así te avergüenza, se supone que acabas de tener un hijo y debes ser la mujer más feliz y realizada del mundo, entonces lo escondes, finges tus sentimientos y emociones y cuando algún día alguien te pregunta siempre queda decir lo de que “estás muy cansada y lo que necesitas es descansar”, a veces me lo creía hasta yo.

En medio de todo esto pasé por varias crisis de ansiedad severas debido a situaciones que prefiero no mencionar, fui al médico y me recetó una medicación que supuestamente era compatible con la lactancia pero que sólo tomé un par de veces en las situaciones de ansiedad, la verdad tenía miedo de que le afectaran de alguna forma a Mateo.

Abril de 2015, Mateo cumplía 1 año y yo estaba emocionada e ilusionada y me enfrasqué en todos los preparativos y decoración de la celebración, por un mes se me olvidó todo. Pero el cumpleaños pasó y yo volví a quedar vacía, sí vacía, porque cuando tienes depresión no es estar un poco triste o llorar todo el día, estas vacía de sentimientos de felicidad, de tristeza es un estado en el que todo te da igual, con un nudo constante que te aprieta el corazón y un punto negro entre ceja y ceja que no te permite ver soluciones . Ahí la cosa se empezó a agravar… Mateo ya dormía muy bien y yo supuestamente debía estar más descansada y por el contrario ¡estaba más cansada que nunca! Levantarme cada día me suponía un esfuerzo sobrehumano, y las tareas del día a día iban a cámara lenta, poner una simple lavadora para mi era como trabajar toda una tarde a pleno sol, muchas mañanas no era capaz de levantarme pero sacaba fuerzas de no se donde, vestía a Mateo, le daba el desayuno y me volvía a tumbar mientras él abría cajones, tiraba ropa etc. yo lloraba porque no entendía que me estaba pasando. Si os soy sincera, lo único que me mantenía algo activa era el instinto de madre (que por suerte no lo perdí en ningún momento), pensar que una criatura dependía de mi 100% me hizo no bajar la guardia, jugar, reír y salir de casa cuando no podía ni con mis piernas. Y yo seguía pensando, “en junio que el Papá tiene vacaciones todo mejorará”.

Pues no, la situación cada vez iba a peor, ya ni instagram me consolaba, por 1 mes desaparecí, recuerdo a Silvia de “las 2 silvias” que de vez en cuando me escribía preguntando que era de mi, no podía ni contestar (desde aquí darte las gracias y pedirte perdón por no ser del todo sincera). Pero decidí hacer un esfuerzo sobrehumano y volver a las redes, era por junio y yo estaba peor que nunca, precisamente como el papá estaba de vacaciones yo me aislé más ya que él cuidaba de Mateo, me iba a desayunar sola, me escapaba siempre que podía a pasear sola, recuerdo esta foto que subí a ig, o esta otra en la que yo miraba los barcos y me inundaban unas ganas horribles de llorar, de volver a ser la que era, de volver a trabajar en el mar. ¡Quería escapar de mi misma!

Y llegó Agosto, mi salvador. Mi madre tubo 1 mes de vacaciones y desde el día 1 no se separó de mi. Supuestamente era para echarme una mano con Mateo, pero lo que hizo fue cogerme de la mano y ayudarme a flotar otra vez, me animó a quedar con mis amigas y estas me escucharon y hablaron durante horas conmigo. Y ella me demostró que una cuando es madre lo es para toda la vida, tengas 1 ó 30 años, habló conmigo y me escuchó durante horas y dias y lo más importante es en ningún momento me juzgó o criticó, solamente me agarró la mano y caminó a mi lado sin soltarme ni un momento.

También fue cuando empecé a desconfiar y a leer sobre la depresión, me empecé a sentir tan identificada…confieso que hasta sentí cierto alivio, porque la depresión ES UNA ENFERMEDAD, y como casi todas las enfermedades tiene tratamiento y cura. Por lo que decidí ir a un psicólogo, bueno en mi caso psicóloga, que por suerte, además de ser una profesional de 10 también  era mamá reciente y no me pude sentir más comprendida, arropada y segura en la vida. Me dio técnicas de respiración para controlar los síntomas físicos de la ansiedad, nos fuimos poniendo retos pequeños que ir cumpliendo, entre otras muchas cosas. Como buena alumna hice todos los deberes, no había nada en el mundo que deseara más que volver a ser la de siempre. En cuestión de 1 mes, a sesión por semana, ya me fui encontrando mejor y las sesiones se fueron alargando en el tiempo, hasta ahora que vuelvo a ser feliz, vuelvo a reír,  vuelvo a llorar pero no de vacío si no de alegría, enfado,  tristeza o lo que sea, pero se porque,  vuelvo a tener la energía que pensé que nunca iba a tener, hago cosas por mi y sobre todo ahora me cuido, cuido de mi descanso, me apunté a clases de baile y vuelvo a ser la loca alegre y risueña que siempre había sido.

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Y después de todo lo que pasé no me quedan más que palabras de agradecimiento:

A mi madre, por ser como es, porque madre no hay más que una y si no fuera por ella hoy no estaría recuperada. Se que no te lo digo mucho pero Te Quiero y la vida no me pudo regalar una madre mejor en el mundo.

A mis amigas, que son las hermanas que elegí para mi, gracias por estar ahí, por no juzgar mis ausencias, por las charlas de horas, por venir a echarme un cable en mis desesperaciones, por comprenderme y apoyarme en todo momento y por querer tanto o más a Mateo de lo que me queréis a mi.

A Galiza, mi psicóloga, porque realmente no creo que pudiera encontrar mejor profesional para ayudarme, por tus abrazos cálidos, tu risa contagiosa y por ser como eres.

Al papá de Mateo, por vivir conmigo esta locura, aguantar mis continuas malas caras y mis lloros que ni yo sabía porque. Y por apoyarme en mi recuperación.

A mis mamis instagrameras,  que sin saberlo me estaban ayudando a levantarme y sobrellevar cada día. Por ser mi tribu virtual (y alguna física) y por compartir un pedacito de vuestras vidas conmigo.

Y sobre todas las cosas darle las gracias a mi pequeño, GRACIAS POR EXISTIR, por hacerme más fuerte y mejor persona. Y se que cuando seas mayor ya no te acordarás de esto, pero quiero pedirte perdón por no ser capaz de ser la madre que quería ser, por tener que llorar delante tuya, por no haber sido capaz de vivir la felicidad plena durante tu primer año, por tener, en ocasiones, pensamientos desafortunados.  Yo ya me perdoné para poder seguir adelante, ser mejor madre y persona y cuidarte cómo te mereces. Te prometo que a partir de ahora cuidaré de mi para cuidar de ti mejor que nunca.  Te quiero y nunca querría otra cosa en la vida que estar contigo.

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Y ya para terminar quiero abrir este espacio a todas esas madres que pasaron o están pasando por situaciones parecidas, mi puerta está abierta y si tu también quieres gritar tu experiencia al mundo no dudéis en escribirme a mamayaloloco@gmail.com y desde aquí la contaremos, o si solo necesitáis desahogaros o alguien que os escuche escribirme sin pensarlo ni un minuto, estaré encantada de poder ayudar. Para explicar a la gente de mi alrededor cómo me sentía y que pudieran entenderlo, aunque fuera solo un atisbo de lo que es, esta viñeta no lo puede explicar mejor ó este vídeo “the black dog”.

También podéis ver la entrevista y testimonio de María Belón, igual el nombre no os suena, fue la que, junto con su marido y sus 3 hijos, sobrevivieron al tsunami de Tailandia y en la que se basó la película “Lo imposible”. Muchos años después, sin saber porque, ella empezó a sufrir depresión, aquí lo cuenta.

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21 pensamientos en “De la depresión SE SALE, lo prometo

    • Muchas gracias Arantxa, agradezco mucho tu comentario, fue un post duro de escribir y una semana dura recordando, pero creo que merece la pena si solo hay 1 persona a la que le ayude leerme. Un abrazo muy fuerte!!

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  1. Enorabuena!! Ers una campeona y esty segura q para mateo siempre has sido la mjor mama del mundo aunque te hallas derrumbado muchas veces!! Creo k no somos superwoman ni guma y tdas tenems nuestros mjores y peores momntos! Un besazo muy fuerte!! Y gracias x cntarnos un pedazito deti tan importante !

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    • Muchas gracias por tus palabras Carmen!! se agradecen de todo corazón. lo de no ser superrwoman es algo que he tardado en asimilar 😉 , pero creo que ahora ya me quedó claro, aprendí a pedir ayuda y me relajé (perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 ) Un abrazo muy fuerte!!

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  2. He acabado de leer con las lagrimas cayendo por las mejillas como mi hija cuando se enfada. Dios, que identificada me siento!!! Me doy cuenta al leerte que he estado passndo por todo esto y justo hace una semanita fui capaz de aceptar que necesito ayuda y me he puesto manos a la obra para volver a ser YO. Me queda un largo camino pero tu experiencia me ha animado un poco mas a convencerme de que debo luchar. Gracias. Eres grande y eres fuerte. Disfruta de tu nueva vida que ya has empezado! Un beso enorme

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    • Ya hemos hablado por Instagram, pero otra vez darte las gracias por tu comentario, Ten mucha fuerza, paciencia y constancia con los retos que te vaya proponiendo el terapeuta, te aseguro que el resultado merece mucho la pena!! Un besazo muy grande. (perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 )

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  3. Eres muy valiente contando esto, y estoy segura de que ayudarás a muchas chicas que, como te pasaba a tí, no entienden qué les está pasando. Yo reconozco que me sorprendí cuando me lo contaste, nunca lo hubiera pensado, y eso me hizo pensar mucho en que, en realidad, en las redes y también en nuestro día a día, dejamos ver sólo una parte, y es fácil que tengamos personas a nuestro alrededor sufriendo y no nos demos cuenta.
    Me alegra mucho de que tu madre se diera cuenta y te pusiera en camino de curarte. Ya veo a quién has salido.

    Un abrazo muy gordo guapa, muacks!!!

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    • Muchas gracias Vanesa!! La verdad fue bastante difícil, pero ahora se que mereció la pena. Yo también hice esa reflexión después de publicar el post y de que varias personas me escribieran, y algunas de mi entorno cercano, cuantas madres habrá sufriendo en silencio!! se me parte el alma en dos, porque se lo mal que se pasa y lo complicado que es. Además está siendo de las entradas más visitadas y de la que se abren más enlaces a la info que doy…Lo que tiene esta enfermedad y que es por lo que el entorno no se da cuenta, es que las personas que sufren depresión solo salen y se relacionan los días que tienen “buenos”, los malos se encierran en casa, `por eso es muy muy difícil. Hay que gritar bien alto y hacer ver que no es algo tan raro como se piensa, y que las que lo sufren no son bichos raros. Un abrazo muy fuerte!!(perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 )

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  4. Ayyy como quería darte un abrazo y achucharte ahora mismo 😢…
    Como me alegro de q hayas salido de esta depresión…se lo q es! Eres una campeona… Cuantas madres vive lo mismo y no se dan cuanta de que es depresión … Me a encantado leerte, gracias por sincerarte y no te culpes porque para Mateo eres la mejor madre del mundo mundial …
    Cuídate guapísima y disfruta de tu nueva vida …
    Muchos besos

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    • Millones de gracias por tus palabras Leticia!!! Pues muchas más de las que pensamos….y ahora lo se… no sabes cuantas mamis me escribieron, y algunas cercanas, y que ni te lo imaginabas (como yo supongo). Fue duro pero ahora solo queda disfrutar de cada minuto que hasta ahora no pude. UN besazo!! (perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 )

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  5. Yo estuve yendo al siquiatra por este tema y me mando medicación llego un momento q decidí no volver por q no me escucha y no me ayuda en nada. Mi peque tiene 18 meses y aquí estoy, igual pero bueno algún día, saldré de esta

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  6. Enhorabuena Lucía! es de valientes lo que tú has hecho, no sólo por contarlo, que tambien, pero el echarle valor para afrontarlo y buscar soluciones, es muuuuy valiente. Y desde luego que madre no hay más que una, y Mateo tiene la mejor, porque es la suya. Un besazo fuerte, te sigo en Instagram y aunque apenas tengo tiempo para comentar, este post merecía mucho la pena; me tocase la fibra de mami sensiblera 🙂 Mucho ánimo y a seguir por el buen camino, las que hemos pasado por estos episodios, en mayor o menor medida, nos sentimos muy cercanas a ti. Muuuuuuuuacks!!!!!

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    • Muchísimas gracias por tus palabras Tamara, de todo corazón, y gracias por dedicar un ratito de tu vida a comentar, lo valoro muchísimo. Se que el tiempo no da para más, a mi también se me quedan cortos los días la mayor parte del tiempo. ES complicado pasar por esto y tener que cuidar de un bebé ¿verdad?, pero la vida una vez más nos da una lección muy importante, cuando creemos que no podemos más siempre acaban apareciendo fuerzas de vete tu a saber de donde. Un abrazo y un beso enorme!! (perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 )

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    • Muchas gracias por tus palabras Mónica, cuando estuve estudiando el tema de la depresión descubrí que hay personas que sufren depresión crónica, es decir, que aunque pueden estar durante largo tiempo bien, les aparece por épocas a lo largo de la vida, estas personas tienen que estar trabajando con ellas mismas constantemente, debe ser algo durísimo!!. Yo lo que tengo crónico desde siempre es la ansiedad y tengo que trabajarme mucho para controlarla (porque no quiero medicarme) y la verdad que cada vez tengo más práctica y la voy manteniendo a raya. Un abrazo!! (perdona por tardar tanto en contestarte, aún me estoy organizando y poniendo cosas al día por aquí y no me da la vida para más 🙂 )

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      • No te preocupes!! has contestado no? 🙂 pues ya. Pues si, se dice crónica… pero vamos que todo lo que no sea neurológico es psicológico y se puede trabajar… Yo , como tu, también soy vulnerable a padecer trastornos de ansiedad… pronto hablaré de ello en mi blog… me encanta tu forma de afrontarlo y contarlo… eres una persona fuerte, que no se te olvide! Las personas fuertes nos pasa esto, porque aguantamos muchas cosas mucho tiempo sin canalizarlas adecuadamente, y claro… luego nuestro físico nos recuerda que también debemos pensar en nosostras mismas!! vamos que es lo que yo creo! 🙂 un abrazo

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  7. Lucía no tenía ni idea. Ya sabes q enzo y yo estamos aki para lo q necesites y que seguro q aunq no disfrutases plenamente del primer año de mateo disfrutarás al máximo de todos los que quedan. Mateo no pudo tener una mamá mejor y con el tiempo te darás cuenta de q eres una madre maravillosa. Me han conmovido mucho tus palabras,y por supuesto que la depresión posparto es algo un poco tabú y no debería de esconderse,es normal verse sobrepasada por que es algo nuevo,es un gran cambio en nuestras vidas pero con el tiempo te das cuenta de q ru vida sin ese pequeñin ya no tiene sentido. Yo como tu tb me he dado cuenta ahora de q una madre es siempre una madre y q las muestran valen oro y q ojalá pueda ser la mitad de buena q ella. Te doy muchos ánimos y esperó poder disfrutar mucho de la lucía animada y alegre q dices por q la q yo conocí me encanto así q la lucía alegre debe ser la leche. Besos wapa

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    • Muchas gracias de todo corazón por tus palabras Sandra!! Y cuanta razón tienes en todo lo que dices. Por lo que dices es por lo que decidí contarlo, para que otras mamis no se sientan bichos raros y que es algo relativamente habitual (y después de escribir el post me doy cuenta de que incluso más de lo que pensaba). Un abrazo muy fuerte y ahora a disfrutar la vida ¡que ya tocaba!!)

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